MISION Y VISION

VISIÓN Y MISIÓN.

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lunes, 14 de noviembre de 2022

 



 




C O N G R U E N C I A.

 

En la línea de pensamientos que hemos venido compartiendo, es necesario considerar uno que es de suma importancia: congruencia.

 

Muchos de nosotros hemos vivido alguna situación como esta: siendo niños, cuando decíamos alguna mentira, nuestros padres nos daban un “sermón” de que no debíamos mentir. Y enseguida, entraba una llamada telefónica, una persona buscando a nuestros padres, quienes, en ocasiones, nos decían “dile que no estoy”. Lo que generó una confusión en nuestra mente porque claramente eso era mentir, lo que nos acababan de decir que no se hacía.

 

Por supuesto que eso confunde. Nos da la falsa percepción de que, a pesar de que se nos dijera que no debemos mentir, hay momentos en que es válido hacerlo.

 

Esto me recuerda una historia: “Un hombre tenía dos hijos, y acercándose al primero, le dijo: Hijo, ve hoy a trabajar en mi viña. Respondiendo él, dijo: No quiero; pero después, arrepentido, fue. Y acercándose al otro, le dijo de la misma manera; y respondiendo él, dijo: Sí, señor, voy. Y no fue.”

 

La sociedad de hoy nos enseña que es más fácil quitarnos de encima el “problema”, diciendo lo que sea, con tal de que en ese momento no tengamos que enfrentar los “sermones”; aún cuando, lo único que hacemos es postergar las consecuencias.

 

Entonces, debemos decir que tenemos que ser congruentes, comportarnos conforme a lo que decimos. Cuando nosotros digamos “sí”, que sea realmente sí; y, cuando digamos “no”, que sea no.

 

Resulta ser difícil ser congruentes. Muchas veces somos la boca más rápida del oeste. Somos muy rápidos para contestar, sin meditar en las respuestas y, en consecuencia, nos vemos involucrados en cuestiones que, de haber meditado en lo que implicaba, no hubiese pasado.

 

Decimos que sí veremos a los amigos y aún no hemos pedido permiso a nuestros padres; o aún no lo hemos comentado con nuestra pareja; o, simplemente, no recordamos que ya teníamos compromiso para esa fecha, o, peor aun, no teníamos la intención de verles pero las circunstancias nos invitaban a manifestar un interés de verles que no era genuino.

 

Un ejemplo claro es que decimos que haremos algo “mañana”, y “mañana” nunca llega. O, como lo diría un autor, el “uno de estos días” no existe.

 

Te invitamos a meditar, ¿cuántas veces has dicho que harías algo y no lo hiciste? ¿Cuántas veces prometiste que iniciarías la dieta o empezarías a hacer ejercicio y preferiste la comodidad de levantarte tarde o un festín de carbohidratos.

 

Por tanto, es importante que vayamos siendo congruentes con nuestras palabras. Si hoy digo que empezaré la dieta, es mejor hacerla de inmediato, como dicen “para luego, es tarde”; esto es, debemos tomar la decisión de pensar en lo que digamos, en el ejemplo que vamos a dar, por lo que, si yo digo que haré algo, debo asumir el compromiso de hacer las cosas que estén a mi alcance para alcanzar mi objetivo, para cumplir lo que he prometido o a lo que me he comprometido realizar.

 

El deber ser auténticos conlleva en sí mismo la responsabilidad de ser congruentes, de ser quienes decimos que somos, y de hacer lo que tenemos que hacer. Para que en verdad, seamos quienes decimos ser y hagamos lo que decimos que haremos, también debemos analizar correctamente nuestras palabras y, antes de externarlas, pensar correctamente qué diremos, ya que, recordemos, con los dichos de nuestras bocas nos enlazamos.

 

Si eres padre de familia, hermano mayor, abuelo, o cualquier persona que ejerce influencia en otras personas, debes pensar dos veces lo que haces y dices, pues, cada una de tus palabras y acciones serán un parámetro de actuación para otras personas.

 

Miremos que, no sólo influimos en las consecuencias de lo que sucede, sino también de lo que pasa en los que nos rodean. Si pido que no me mientan, debo demostrar antes que yo mismo soy capaz de no mentir. Si digo no roben, debo ser capaz de demostrar que, cuando se presenta la ocasión para hacerlo, no la tomaré para robar, sino que seré congruente con lo que predico. Lo que digo debe ser predicado, no con palabras, sino, con acciones.

 

Recuerda, “las palabras impactan, pero las acciones arrastran”.

 

Hoy te invitamos a asumir el compromiso de procurar que tus palabras y acciones sean congruentes. Se ejemplo, haz lo que dices, cumple tu palabra, que haya congruencia entre lo que dices y haces, sólo entonces, serás auténtico.

 

Tengan una bendecida semana.

 

FE.



domingo, 27 de junio de 2021

LA IMPORTANCIA DE LA PATERNIDAD.

LA IMPORTANCIA DE LA PATERNIDAD...


"Tener Papá es lindo, porque nunca te abandona , siempre te acompaña."

Angy, 7 años.

 

Paso el día del padre en la Ciudad de México y después de la pandemia, con la perdida de tantos varones que eran padres o que eran hijos, creo que el concepto del "padre" se ha vuelto a regenerar con un nuevo valor, al reconocer la falta que hace en el nido de la Familia.

Uno que es padre, encuentra la importancia de estar en la Familia, el papel que tenemos más allá de ser el proveedor, también somos los que damos fuerza, damos confianza tanto a los hijos como a la pareja.

No sabemos como ser padre, talvez nos acordamos de los consejos que nos dio el nuestro, o el del abuelo, o tal vez la madre nos pueda orientar. Esto, porque la concepción tradicional es la de que el padre se encuentra fuera de la casa trabajando y la madre en el hogar llena todo el espacio.

Hoy ya no es asi, con la pandemia el trabajo en la casa, la falta de estancias infantiles que indebidamente cancelo el Gobierno actual,  y buscar nuevas fuentes de ingreso, nos ha llevado a estar más tiempo en casa, acompañar a los hijos y a la pareja... convivir juntos, nos ha dado la oportunidad de modificar concepciones para relacionarnos con la familia y apreciar ese momento, ese abrazo.

Este cambio debe llegar a temas jurídicos, a modificar la concepción de la Guardia y Custodia y ampliarla a una compartida, porque hoy las condiciones permiten que ambos padres puedan hacerse cargo de los hijos y asi mantener los lazos con los hijos.

Hoy los padres -desde jóvenes y hasta los de mayor edad- hemos experimentado un cambio que nos lleva a valorar nuestro papel, porque sabemos que la vida no esta comprada, que en cualquier momento podemos no estar.


Así, la relevancia de la paternidad, es la de estar ahí, siempre presente.


"El Papá, significa el amor, significa el apoyo, tener con quien confiar."